La puesta protagonizada por Laura Ortiz, Lautaro Ruiz y Matías Unsain, cuenta la historia de Valentino Blas Correas, un adolescente de 17 años que vivía con su familia en el barrio Villa Cabrera. La noche del jueves 6 de agosto de 2020 se trasladaba con cuatro amigos en un automóvil cuando recibieron la señal de alto por parte de tres policías apostados en un retén sobre la avenida Vélez Sarsfield. Los jóvenes no frenaron y los policías abrieron fuego. Blas recibe una bala en la nuca y en ese momento despega, va hacia Saturno.
“La instancia creativa del grupo, aún estrenando la obra, no concluye. Creemos que el teatro es una manera de mantenernos activos y activas en la creación. La obra se completa cuando llega el público. Y luego de estrenar seguimos trabajando, sobre todo actoralmente, para mantener la obra viva. La obra aborda, desde la ficción, una historia real y estuvimos en contacto con la familia de Blas. En escena no sólo está él, el muerto que habla y puede dar testimonio en el teatro, sino también está representada su madre, Soledad Laciar, quien nos acompañó desde el primer momento que empezamos a crear la obra. El otro personaje es ‘El tipo’, que de algún modo representa la institución policial. La intención es dotar a la actuación de complejidades humanas y a la obra de cierta diversión. Salirnos del pantano del dolor significa establecer un contacto con el público que evite golpes bajos, bajada de línea o posicionamiento dogmático: queremos emocionar, divertir y provocar la reflexión en los espectadores y espectadoras sobre qué tipo de comunidad queremos construir. La acción de recuperar, en este sentido, no se trata de recuperar imágenes del depósito de la memoria, sino más bien significa reconstruir, reinterpretar, representar acontecimientos para audiencias específicas en contextos específicos”, explica en detalle el director Santiago San Paulo.
Los rubros artísticos incluyen las ilustraciones de Agustina Morón, la música original de Cruz Zorrilla, el mobiliario escénico de Marcos Taraborelli y la asistencia en dirección de Cirene Fagiano. “Estrenar en el Teatro La Luna es una caricia al alma y un contacto directo con la historia del teatro cordobés. Una sala que ha hecho mucho por el teatro en contacto con el barrio y la ciudad. Religar la potencia del arte y la cultura popular es una tarea que nos proponemos y la expectativa es deliciosa. Esperamos que se acerque público a compartir nuestras funciones en barrio Güemes de Córdoba capital. El apoyo del Instituto Nacional del Teatro en nuestro caso ha sido clave para tener recursos y hacer más digno nuestro oficio de teatristas”, asegura Santiago. “Queremos que la obra pueda salir de gira. Presentarse en diferentes lugares y distintas localidades, porque a veces lo que sucede en un sitio es muy similar a lo que sucede en otras comunidades. Ojalá podamos hacer muchas funciones”.
“Voy con mis amigxs a Saturno” tendrá sus primeras funciones el sábado 2 y domingo 3 de noviembre a las 21.30 horas en el Teatro La Luna, Pasaje Escuti 915 – Córdoba Capital.